Rosa Blindada - Revista virtual Rosa Blindada - Revista virtual Rosa Blindada - Revista virtual Rosa Blindada - Revista virtual

 

Luis Fernando Tascón (Tasceche)
LAS ILUMINACIONES

Homenaje al ambientalista Jorge Enrique Oramas

 

Mi querido y estimado Hermano de la Vida y del Alma Rafael Quintero me ha preguntado y ¿quién era él? Pues Rafa Quintero: Él era un enorme ser humano, que había decidido refugiarse en las entrefaldas de las montañas de los Farallones de Cali, en la Vereda La Candelaria en el Corregimiento de Villa Carmelo. Era un sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Hasta el día de ayer atendía a infinidad de pacientes con numerosas morbilidades y ya podía decirse que estaba detrás de lo que decimos como la cura del cáncer y de muchísimas más. Sus discípulos eran médicos de todas las edades. Podía granjearse con la más infinita humildad al lado de varios galenos de la provincia y de varias partes del país. BIOCANTO: su refugio de enseñanzas y aprendizajes era el espacio definitivo donde asistían a sus seminarios talleres muchos de ellos al lado de sus pacientes. Trataba con las semillas de varios árboles y ahí está su más grande legado para la Humanidad. Prefería enseñar aprendiendo tal como aprendiera de Orlando Fals Borda y del Maestro Paulo Freire. Es muy doloroso amanecer descubriendo que su aporte a las culturas de la ancestralidad haya sido segado por un vil asesino, ignorante de cuánto llevaba plantada toda su alma en ese territorio que honró con esa inteligencia maravillosa dotada de varias sabidurías que dialogaban e interpelaban a todas las verdades del mundo occidental establecido. Conocía como el que más, infinidad de caminos para que los “urbanitas” pudiéramos restablecer el orden ecológico de la Natura como la nombraba, como si ese ejercicio primario fuera parte de una plegaria que enaltecía su valor inconmensurable. Estaba blandiendo con su desmesura inventora el sabio Arte de la Sanación con esa dicha de quien hacía las cuestiones más puras, con ese alquimaje de los viejos traductores de fórmulas para la vida que aparecen cada siglo después de haber andado por otros mundos. Ese era Jorge Enrique Oramas Vásquez, un sable de oro de las Resistencias Vivas de este continente de Abya Yala. El sabedor inmortal de la vida de las plantas, quien ofrendó su vida desde ese templo sagrado que es amar a las comunidades y su dignidad por encima de la decisión de apagar su llama infinita. Seres como él son seres de luz y jamás se olvidan. Muchas bendiciones para su alma y muchísimas rogaciones para su espíritu: la esencia viva de la libertad. Una cadena de afecto para toda su certeza del amor por esta vida.

Ese era en pequeñas palabras desde la humildad nuestro estimado Jorge Enrique Oramas Vásquez.

                                                                                                 

                                                                

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Diseño y Desarrollo Web Colombia
Cali - Colombia

 

Thursday the 9th. Custom text here.